Como ya estaba por llegar la Navidad, organicé un intercambio de regalos en la oficina. Además tuvimos unos días de amigo secreto para alegrarle los días estresantes a la gente. El final de semestre siempre es para jalarse los pelos.
A mí me tocó un varón y por supuesto es un lío porque nunca sé qué comprarle a un hombre. Entonces me decidí por un CD de tango. Es que a este compañero mío le encanta el tango y hasta lo sabe bailar. Quería comprarle un CD de Astor Piazzola y de una vez pensé que debía comprarlo por internet porque sería difícil encontrarlo donde vivo pero… por supuesto… se me olvidó y entre tantas cosas cuando me acordé ya no tenía suficiente tiempo para que me llegara por correo antes del día del intercambio. Entonces me arriesgué: fui a la librería/tienda de regalos que hay por aquí y me dirigí a la sección de música donde siempre han tenido los estantes con CDs.
CASI ME DESMAYÉ.
Nada más que había como 4 estantes, la sección había sido reducida como a una tercera parte. Y pensé: me fregué. Ahí no iba a conseguir nada. Respiré profundo y me paré enfrente de los estantes. El antiguo anuncio de “Latin American Music” había desaparecido. Ahora sólo había uno que decía “World Music” y que indicaba únicamente como 5 entrepaños. Compartían una misma fila rancheras, música china y los Gypsy Kings. Volví a pensar: me fregué. Sin embargo seguí buscando entre los pocos CDs disponibles y encontré uno que traía una recopilación de tangos clásicos y modernos, incluyendo 2 de Piazzola. Lo agarré insofacto. Me lo puse en el pecho y suspiré. Pensé: me salvé.
¿Adónde se fueron los CDs? Ok, ya sé, los repros de MP3, ITunes, todas esas cosas… ya no hace falta comprar CDs. Pero ¿y si a uno le dan ganas de regalar música? Ok, ya sé, uno puede comprar una tarjeta de regalo de ITunes por ejemplo, y la persona se puede comprar lo que quiera en el internet. Pero ¿y si uno quiere regalar específicamente un CD de un artista? ¿A ver? ¿Cómo hace uno? ¿Y si uno quiere envolver el regalo y verle la sonrisa a la persona cuando lo abre?
Cuando mi amigo secreto abrió su regalo se contentó mucho y me abrazó, sinceramente. Y yo, me alegré.